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    Así nació la piedra de baño

    A mi marido siempre le gustó experimentar con los materiales. De hecho en su antiguo trabajo lo llevaba mucho a la práctica. Cuando la empresa para la cual trabajaba cerró y se quedó unos meses al paro, trasladó esa pasión a… nuestro garaje!

    Desaparecía horas y volvía enseñándonos sus descubrimientos, cubierto de polvo blanco de pulir el Corian. Empezó a reproducir pequeños objetos, estrellas de mar, caracoles, etc.  Y si, era bonito pero es que yo soy de mente práctica y llenar la casa de cosas “inútiles” como digo yo pues no es fácil de gestionar cuando a tu marido le encanta el diseño y la decoración. Un día os enseñaré la “escultura” de tubo de cobre que hay en nuestro salón para que me entendáis! 

    Un día que tenía las manos manchadas de pegamentos, resina o pintura, no me acuerdo qué era exactamente la verdad, y que no aparecía la piedra pómez por ningún lado, se le ocurrió coger una de las creaciones que tenía a su alcance. Tenía la superficie rugosa y sirvió para sus propósitos. Muy feliz por su descubrimiento y entusiasmado por confirmarme que este sí que servía para algo me comenta que podríamos utilizarlo como piedra pómez…y ese invento acabó en nuestra ducha. 

    Bueno, pues os confirmo que como piedra pómez no sirve, no es lo suficiente abrasiva, pero ya que estaba allí la empezamos a utilizar para el cuerpo y la que se entusiasmó esta vez fui yo! 

    Es como una exfoliación pero mas suave y acabamos utilizándola como sustitución de las esponjas…de todas! Un piedra contra cuatro esponjas, si, una sola piedra! Acordaros de que el solid surface es anti bacteriológico, no es poroso con que no absorbe la humedad ni los olores…como si sois 10 en casa, con una sola piedra es suficiente!

    Solo quedaba adaptar un poco su forma a nuestra mano. Al principio era ovalado y mas grueso con que a veces se me escapaba de la mano y caía al suelo de la ducha. El suelo de mi ducha es de fibra con que no hay problema pero en una de cerámica lo puede agrietar.

    Aunque la forma es ahora adaptada  a la palma de la mano, es recomendable no utilizar la piedra teniendo la mano enjabonada ya que propicia el deslizamiento y el agarre ya no esta asegurado. Es decir, modo de empleo: te enjabonas el cuerpo, aclaras tu mano, agarras la piedra y empieza a frotar!

     

     

     Piedra de baño 1.0